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Fredy Huerga: La sensibilidad aplicada a la técnica. Trabajo para músicos

Fredy Huerga Desde Asturias para el mundo, una banda de finos gustos musicales y nombre impreso sobre madera de castaño: Fantástico Mundo de Mierda, FMM en sus siglas. Los miembros actuales de FMM son Fredy Huerga, alma y motor de todo esto, una de las voces más personales de nuestra realidad, que también desempeña trabajo para músicos como productor y técnico de sonido en directos. En su banda le acompañan Silvia Huerga (guitarra y coros), Héctor Ture (batería) y Jesús Colino (bajo). En 2005 apareció el imprescindible New Software y en 2013 vio la luz La furia del fin, en castellano ya. Su último trabajo editado ha sido La fortaleza, de innovador formato. Además, Fredy y su hermana Silvia ofrecen juntos esporádicamente conciertos acústicos más desnudos e íntimos.

Hemos hablado con Fredy sobre su citado trabajo para músicos y bandas de muy diversa procedencia, acerca de los nuevos formatos de distribución de la música y de sus proyectos presentes y futuros.

OBS: Aparte de tu dedicación a FMM, el trabajo para músicos que realizas actualmente va enfocado a labores de producción en directo. Desde que comenzaste en este atrabiliario mundo hasta nuestros días, ¿crees que ha cambiado mucho ese campo, o se mantiene la esencia a pesar de todos los avances que se van sucediendo?

FH: El directo ha mejorado bastante; la calidad de los equipos y la de los técnicos,  también. Curiosamente, en ese aspecto sí. Donde no se han integrado esos avances es en los grupos desde abajo. Es decir, si como músico eres conocido a cierto nivel, ya tienes una infraestructura que suena bien, pero si no lo eres, o estás todavía en el camino, tienes que darle importancia a la parte técnica, es decir, tener un técnico que sea uno más del grupo, alguien de confianza que te asegure que vas a sonar bien. No consiste solo ponerlo a sonar, si dispones de un técnico desde el principio, haces crecer tu sonido. Ya no es que suene correcto, es que con cada concierto vas mejorando hasta llegar al punto. Eso es lo que falta, que se haga desde abajo, que la gente tome conciencia de la importancia que tiene esa figura del técnico en el trabajo para músicos. No vas a poder pagar los técnicos que paga una banda más o menos consagrada, pero sí uno al mismo nivel que un bajista, o guitarrista, gente que sabe y que se involucra en el proyecto. Eso es lo que veo que falta. Pero en otros aspectos va muy bien. La técnica avanzó mucho; bueno, menos en horarios laborales. En eso no ha avanzado demasiado.

OBS: Tal y cómo está el panorama de las salas y recintos, ¿crees que hay trabajo para músicos? ¿Hay escaparate?

FH: Claro que hay, pero el escaparate es internet. Hay poco público para el rock, ya no es tan masivo como antes. Sigue llegando a mucha gente. Sin embargo, no es lo mismo, sobre todo en directo. Es complicado meter gente en los conciertos si no has alcanzado un cierto estatus. O vienen 400 o 500 personas o te cuesta meter 50. Hombre, hay gente que congrega miles, pero es complicado. Ahora, el circuito del rap viene a ser un poco lo que era el circuito antiguo. Sigue siendo mainstream, porque Youtube y esos rollos los controlan al final los mismos. Las distribuidoras al final son las mismas, pero viene a ser un poco casero: yo me grabo mi tema, mi vídeo, lo cuelgo aquí y venga, empiezan los likes, o empieza a correrse la voz y con eso puedes cobrar ya una pasta. Cambió un poco esa historia. Ahora, antes grababan el disco, se llevaban todo el dinero, ganaban mucha pasta contigo y ahora lo ganan con las plataformas.

De todas formas, se volvió un poco al ‘hazlo tu mismo’, cosa que me mola bastante. En el rock puedes hacerlo tú mismo, pero el publico potencial realmente no está aquí, sino en las músicas de la gente más joven, en los sonidos urbanos como el trap o el rap. Y en el tecno también, por supuesto. Pero ahí está complejillo el tema. Se mueve todo por grupos, agencias, promotoras que llevan tantos grupos y, si no estás en el circuito, es complicado. Siempre fue así, pero ahora más. En los discos ya no hay dinero, lo sacan de los demás sitios; bueno, y de los músicos, como siempre.

OBS: Hablando del ‘hazlo tú mismo’, podemos abordar tu decisión de no editar tu último trabajo de músico con FMM, La fortaleza, en formato disco. Explícalo, por favor.

FH: La idea me la dio un amigo de toda la vida, que tiene una banda de hardcore-metal en León. Él intentó publicar su trabajo en un USB un poco tuneado. Al final el tema en su grupo no prosperó pero yo me quedé con la copla. Cuando pensamos en sacar La fortaleza lo propuse al resto del grupo. Entre las varias razones, la más importante fue que el CD está muerto, que es algo prácticamente obsoleto. El vinilo nos gusta. Sin embargo, es algo más orientado a coleccionistas. Nos gusta su sonido, pero intentamos buscar un formato un poco más actual. Los coches ya no llevan CD pero puedes poner un pincho. En fin, pensamos en eso y, a base de dar la brasa, conseguí convencerlos y fabricamos un par de tiradas. Las tiradas son pequeñas porque el formato es mucho más caro que un CD. Hicimos un USB con un diseño basado en el ángel, nuestro logotipo, y quedaron bastante chulos. Lo acompañamos de las letras impresas en un libreto también casero y dejamos espacio en el dispositivo para que el usuario pudiera utilizarlo también para almacenamiento o para meter más canciones, lo que quisiera. No ha tenido mala acogida, pero bueno, en el rock la aceptación de nuevos formatos lleva tiempo.

OBS: La idea es también venderlo en los directos, ¿no?

FH: Por supuesto. También se trata de recuperar el objeto. El CD como objeto ahora mismo se reduce básicamente a los promocionales. Se perdió un poco esa cosa de tener algo tangible que te guste. En ese sentido, creo que conseguimos algo chulo. Pero se trata solo de un inicio. Estamos planificando nuevos formatos diferentes, y no sé todavía lo que vendrá. Lo que está claro es que el formato disco, que nos sigue gustando, es complejo ahora. Se han vuelto también a editar las canciones como singles, para que tengan un poco de recorrido, aunque en el rock se siguen sacando discos enteros. Realmente estamos en un momento de cambio sobre los formatos, sobre la forma en que la gente consume la música, en una especie de transición. Pero ahí estamos, dándole vueltas.

Fin de la primera parte...